viernes, 5 de febrero de 2010

La herencia que me dió mi padre

Yo hubiera preferido no recibirla. Pero esas cosas son no-negociables. O sea, te toca porque te toca y punto. Yo en realidad no sé porqué. Pero así fue.

Cuando era todavía muy joven, descubrí lo que había heredado de mi padre. Primero apareció un pequeño cabello blanco. Luego otro. Al cabo de poco tiempo, simplemente, ya eran incontables. Y desde la universidad, aunque aún no había cumplido los 20, tuve que esclavizarme con los tintes. Yo nunca he deseado ser rubia. Más bien hubiese querido ser pelirroja, o mejor aún de cabello naranja. Pero mi color de piel no creo que caiga muy bien con el pelo color zanahoria. Así que me mantengo en un color medio castaño oscuro. Pero sucede que la mitad anterior de mi cabeza es de color blanco. O sea, si dejara de teñirme el pelo cada 20-30 días, mi cabeza estaría un 70% blanca. Mismo abuelita. Y yo aún estoy lejos (si, como no) de los 40!!!.
Y como eso de ir a la peluquería cada 20 días no le hace bien ni a mi bolsillo ni a mi tiempo, yo me tiño en casa. Al menos ahi puedo ir haciendo algo más mientras espero el tiempo de rigor.
Pero cada cierto tiempo es obligatorio ir a la peluquería. Para que te recorten el cabello, para que te tiñan correctamente, para que te engrían.
Esta última vez que fui, de tanto pintarme en casa, mi cabello había adoptado una coloración desigual: por un lado era muy oscuro, por otros casi rubio. Jajajaja, un desastre total. Entonces me sugirieron "decolorar" mi cabello para luego volverlo a teñir. Yo acepté, pues ya estaba allí y tenía toda la mañana libre. Así que me puse a leer una obra de Santiago Roncagliolo y me entregué a las manos de mi estilista. En resumen diré que me pasé 3 horas y media durante las cuales mi cabello pasó primero a rubio y luego a un castaño más uniforme, previa metida en la secadora. Luego me peinaron (son unos maestros) y quedé linda!
3 horas y media. Imagínate que todos los meses tenga que hacer eso. Me muero!!!! 3 horas y media. Envidio a las mujeres que pueden ir a la peluquería todos los días a cepillarse el cabello (eso toma entre 20 a 30 min a lo menos). Y envidio a aquellas a quienes las canas le aparecen recién a los 50 o 60 años. Mientras escribo esta historia, ha pasado recién una semana de la odisea, y sin embargo, ¡ya se empiezan a ver raíces!!!! Mis canas son rebeldes, como yo. Esa es la herencia que me ha dejado mi padre.
Cuando tenga 60 me teñiré el cabello plateado.

1 comentario:

  1. jajaja!!!, yo era de pintarme de negro para cubrir las canas, pero siempre me ayudaba alguien. Bueno como sabes, aca no hay nadie, bueno mi esposo.... asi q un dia le pedi q me ayude a pintarme. Primero las canas no las pinto, por que? no se. Acambio me pinto la frente, la cara, el cuello las orejas, el hombro.... y de paso el tambien. Asi que ni modo desde alli, ni mas. Ahora me voy a la peluqueria cada dos meses. Claro que me cuesta el bolsillo, pero por lo menos puedo salir a la calle a los 5 minutos de haber terminado, y no pasarme dias sin salir por que el bendito tinte no sale de mi cara!!!!!!!!

    Viajo en una semana, a ver si nos tomamos un café!

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