miércoles, 27 de agosto de 2014

Todos vuelven...

A la tierra en que nacieron.... Dejándome de chistes, todos vuelven, si. Vuelvo a escribir en este blog después de 2 años. Quizás muchos no lo sepan o no lo recuerden, pero yo empecé a escribir mi blog en el año 2005, en agosto (osea, ya cumplí 9 años!). Al inicio contaba de todo, pero como siempre no faltan, los malintencionados que te tienen envidia, tuve que cambiar la dirección de mi blog y suprimir algunas (una buena parte) de entradas. Recuerdo que me encantaba escribir, me liberaba. Luego el tiempo, siempre tirano, hizo que me alejara muchísimo, no sólo de este blog, sino también del que le escribía a mi hijo. Quien sabe, si hubiera seguido escribiendo, hubiera podido hasta publicar un libro, ahora que está de moda.... Pero bueno, esa no fue mi intención. En fin, decidí volver porque recordé mis blogs. leí un poquito y me entró la nostalgia. Y también porque estoy media insomne hoy. Tuve una reunión con unas amigas y como siempre, nuestra conversa deriva en hijos. No hay pierde. Y hablando justamente de ellos, comentábamos que las mamás, siempre creemos que nuestro hijo es lo máximo (para nosotras claro). Pero hay madres que ya exageran y que califican de genios a sus retoñitos, que de repente si lo son, pero que no es necesario estarlo comentando como si fuese una carrera que hay que ganar o como si fuese el único ser humano que ha logrado algo así. No me malinterpreten, no es envidia. Todos los niños tarde o temprano leen, escriben, etc. Algunos antes, otros después. No es una carrera. A veces creo que las mamis consciente o inconscientemente hablamos de los logros de nuestros hijos porque en parte creemos que también son nuestros logros. Y no pues. O sí. Pero no es como para estarse panudeando de eso. O si? Anyway. Otro tema que siempre sale (y que está anexado al anterior) es el del colegio. Muchas se quejan de las tareas, muchas se quejan de las profesoras, muchas se quejan de todo. Tengo amigas cambiaron a sus hijos de colegio porque estaban descontentas con la forma de enseñanza. Gracias a Dios a todas les fue bien, los chicos no sufrieron con el cambio y ahora están contentas. Sin embargo, siguen rajando de ex-colegio. Y claro, las que quedamos ahí, es imposible no sentirse aunque sea un poquito mal. Yo tuve la intención de cambiar a mi hijo de colegio también. No porque le fuera mal, sino para darle mayor oportunidad en la parte de arte y deportes. Porque su colegio no es de los que se preocupa mucho por eso. Pero no se logró. Al comienzo me dio pena, pero ni modo, las cosas pasan por algo. Felizmente a mi hijo le va muy bien, no es el colegio perfecto, pero siempre intento mirar las cosas pensando en las mejoras que han hecho (que se han visto varias) que en las carencias que tiene. Y hasta ahora vamos bien. Este año al menos se seguirá quedando ahí. Ya el tiempo dirá si alguna vez volveré a intentar el cambio. Ya me está dando sueño otra vez. Espero pronto volver a escribir.

lunes, 6 de febrero de 2012

Lo más importante

Creo que a todos los que tenemos hijos, si nos preguntan ¿qué es lo más importate en la vida?, responderíamos sin dudarlo mi(s) hijo(s) o mi familia. Todos lo sabemos.
Claro que importan otras cosas, como el trabajo, los amigos, la realizacion profesional, etc. Pero mientras más uno crece se va dando cuenta que si bien esas cosas importan, pasan a un segundo plano cuando tenemos una familia. Ya sea pequeñita o gigante, la familia siempre será lo más importante.
Porque, ¿de que serviría tener éxito profesional y laboral si uno no tiene con quien compartirlo? ¿de qué serviría tener todo el dinero del mundo, si tus hijos nunca te vieron, tu espos@ te abandonó?
Hace un tiempo me tocó decir entre mi carrera y mi familia, y no me arrepiento. Aunque a veces me pregunto qué hubiera pasado si...., al final me doy cuenta que mi carrera siempre estará allí, que siempre podré retomarla. Pero si no le dedicamos TIEMPO a nuestra familia, los hijos crecerán, la pareja se aburrirá. Y no podremos dar marcha atrás.
A veces extraño (aunque no lo crean) trabajar más horas, pero luego me doy cuenta que todos esos momentos disfrutando a mi hijo en el parque, en la piscina, en las terapias, etc, vale muchísimo más de lo que pudiera obtener trabajando durante esas horas.
Y ver a mi hijo FELIZ es algo que no tiene precio.
Gracias a Dios puedo darme por ahora el lujo de trabajar según el horario que yo disponga. Y gracias a Dios que mi esposito (que no es perfecto), me apoya y ayuda.
Gracias Dios mio, por todo lo recibido, que es muchísimo. No podría pedir más. (aunque ahora que lo pienso, no me caerían nada mal unos.....jajajaja, dejémoslo ahí).

jueves, 25 de agosto de 2011

Vayamos por partes

Soy floja. Flojísima. Me cuesta un montooooooon levantarme de mi cama todos los días. Lo hago porque debo alistar a mi Sebas para que vaya al cole (él es dormilón como yo). Si no, probablemente no me despertaría nunca.
Amo dormir. Podría dormir para siempre. Puedo dormir toda la tarde y dormir como si nada en la noche. Yo creo que una de las cosas que más me gusta hacer es dormir.
Por ende, la mayor parte de mi tiempo "libre", trato de dormir. Y digo trato, porque siempre que me quiero dar una siestita, no hay pierde, suenan los teléfonos cada 15 min. En conclusión, no descanso nadita.
Ahorita mismo me gustaría estar durmiendo. Pero como tenía que hacer un tema aqui en la compu, estoy aqui. Y es que internet también es un vicio. Ultimamente se me ha dado por comprar ofertas de groupon, groupalia, coponatic, qpon, etc. Algunas son buenas ofertas. Otras no tanto, pero me provoca pues, qué se hace.
Quizás mi sueño nunca satisfecho se deba a que por muuuchas noches me he amanecido. Cuando era más chibola, estudiando (yo era muy responsable, super, me quedaba leyendo y estudiando hasta altisimas horas de la noche). Cuando fui un poquito mayorcita, trabajando (las guardias del internado y residencia, donde rarísima vez podíamos dormir). Luego, cuando estuve embarazada, me despertaba tantas veces para ir al baño que prácticamente no dormí. Y luego, después que nació mi baby, aunque siempre ha sido buenito y casi siempre ha dormido de largo, una como mamá siempre se despierta a cada rato ( en los primeros meses no dormía buscando info sobre diferentes temas relacionados al bebé). Y ahora, pues eventualmente me desvelo frente a mi computadora, sobretodo cuando, como hoy día, mi querido esposo está de guardia, trabajando toda la noche, y yo me quedo solano.
Hoy no pienso escribir mucho. Sólo quería reconocer que soy floja. Super floja. Y por eso espero, que en nuestras próximas vacaciones (ya programadas para octubre), pueda descansar patas pa'rriba y dormir, dormir y dormir.......

Nuevo intento

Volvemos a escribir algo desde aqui, ya hasta telarañas tenía mi blog.....

Y es que el tiempo se va cada vez más rápido. Lo peor de todo es que siempre me quedo con la sensación de que no hago nada. Nunca terminé de ordenar mi departamento (ya pasó un año de eso), por ejemplo.

En terminos generales, estoy bien. Tengo salud (bueno, hasta ahora no empiezo mi tratamiento para el bendito helicobacter y tengo unas extrasistoles horrorosas), tengo trabajo (aunque claro, dejé el hospital para pasar más tiempo con mi hijo y sólo me quedé con la Clínica), tengo un hijo bello (al que amo con locura pero algunas veces quisiera encargárselo a una de las Nanny SOS porque me saca de quicio) y un esposo que me ama (a su manera, pero me ama).
No tengo fortuna, trabajamos para tener algunas cositas, pero no nos sobra la plata (a quien si?). Claro que me encantaría que nos sobre un poquito al menos, pero bueno, creo que no tengo mucha vision empresarial, confio demasiado en la gente (y algunos se aprovechan de eso) y, aunque tengo en mente la idea de poner una empresa que produzca para mi en vez de yo producirle a una empresa, mi primer intento no funcionó como me lo esperaba. Por confiada. Por co****. Pero bueno, habrá que tirar pa'lante no más.

Y bueno, eso es todo por ahora (cortisimo mi post, misiaso, pero es que ya no puedo seguir escribiendo, me llaman) Espero poder hacerlo más seguido de ahora en adelante....

martes, 26 de abril de 2011

Muchas preguntas

Tengo varios post que escribo y nunca publico. Porque no los termino. Y porque después, cuando los retomo ya no guarda el mismo encanto que el dia en que lo escribí. Entonces no lo publico.
Y últimamente he pensado que mi vida se parece en algo a esos post. Está en borrador. Este post lo escribí en enero...pero nunca lo terminé. Hasta hoy.

Si a una le pagaran por pensar webada y media, yo sería millonaria. Lamentablemente, no sólo nadie te paga nada, sino que encima, en esos pensamientos una consume el valiosísimo y escaso tiempo que una logra tener.
Y es que, en realidad, no es que no tengamos tiempo. Sucede que lo usamos MUY MAL. Por ejemplo, a estas horas debería estar yo durmiendo. (Este post lo escribí a las 12 de la noche) Pero no, estoy aquí, frente a mi PC, escribiendo en mi blog, porque, no sé, de pronto me provocó escribir.
Y bueno, eso consume tiempo. Mañana a las 5:30am me despertará mi amiga para ir al Gym y yo no tendré excusa esta vez para no ir, así que me tendré que levantar aunque hoy me quede hasta un poco avanzada la hora.
He faltado muchos días al gym, debo admitir, pero en realidad me encanta dormir, que puedo hacer. Y aunque todos los días después del gym me siento de maravilla y juro y rejuro que no faltaré, al día siguiente caigo en la tentación y mi cama me atrapa y no me deja salir.
Pero prometo ser más constante y prometo retormar la dieta que alguna vez empecé y que todos los días retomo y vuelvo a dejar. Qué barbaridad!. Veo a chicas flaquísimas, y digo, caramba, ¿cómo hacen?. Yo creo que nunca seré flaca flaca, pero si quisiera bajar unos kilos al menos. (Dejé de ir al Gym desde enero por muchas razones, pero la principal fue por PEREZA. Qué mal!)

La vida te va enseñando muchas cosas, y a veces te gustaría retroceder el tiempo para hacer algo que dejaste de hacer o para no hacer algo que hiciste. No me arrepiento de las decisiones tomadas, pero creo que algunas muchas cosas pude haber hecho mejor. Varias veces metí la pata, varias veces me engañaron o me dejé engañar. Una puede hacerlo mejor, pero muchas veces se deja a la deriva. Y es que yo vivo cansada. Entre mi trabajo part time y mi enano y las responsabilidades del hogar, no doy más. Tal vez me falte alguna vitamina o quizas una ampolla de desahuevina. Creo que me estoy apagando poco a poco y a veces siento que no tengo fuerzas para volverme a prender. (Yo creo que es que los años no pasan en vano)

Lo que más quisiera en esta vida es que mi hijo no salga con los mismas taras que yo. Y es que yo soy media antisocial, un poco rara quizas. Me gusta hacer amigos, pero soy muy tímida, arrochada para entablar una conversación y muchas veces doy una apariencia de arrogancia total, cuando la verdad es que me muero de roche. No me gusta saludar a todo el mundo con besito, porque no a todos considero merecedores de mis besos (qui buinaa). O sea, si eres mi amiga/o y te conozco bien, si te saludo con besito, pero si te conozco recién o no sé, aun no entramos en confianza, eso de darte un besito de compromiso no va conmigo. No pues, no puedo fingir un cariño que no te tengo. A veces también me gusta estar sola pero otras veces me muero si no hablo con nadie. Tal vez tenga doble personalidad y aún no me doy cuenta.

Quienes me conoces probablemente dirán que no me va mal, que tengo un buen trabajo (antes tenía 2 pero es otra historia), que promete, que tengo un futuro (o sea dónde caerme muerta), que aunque pequeño, tengo un lugar dónde vivir, que tengo una familia linda, que soy joven (?), y que tengo salud. Pero hay algo que no me termina de convencer. Algo no salio como lo tenía planeado. O al menos esa sensación me da.

Hace mucho, mucho tiempo, cuando era yo una pequeñita y la menor de 4 hermanos, a mi mami, por alguna razón, se le "olvidó" meterme al nido a principio de año. Entonces entré como a medio año. Yo llegué al nido José Olaya, contenta, y recuerdo (como pocas cosas que recuerdo de mi infancia) que al conocerlo yo vi un salón que me encantaba (el naranja) y ¡me pusieron ahí!. Estaba siendo feliz y de pronto, al final del día me indicaron mi cambio de salón. Al rojo. Lo odié desde el primer momento, aunque todos decían que era el mejor. Dizque me pusieron ahí porque yo estaba "muy adelantada" para el salón naranja. Ni modo. Al final del año, me entregaron mi diploma de "primer puesto" (WTF???). Todos felices.

Entré a primer grado y yo ya sabía leer, porque mis hermanos mayores sin querer queriendo me habían enseñado. Recuerdo que en primer grado gané un concurso de no se qué, y el premio fue un libro de cuentos. Creo que muy pocas sabíamos leer, recuerdo que un grupo de niñas se sentaba alrededor mio para que yo les leyera el cuento. Dicho sea de paso yo me aburria horrores cuando la clase empezaba a aprender a leer, porque yo ya sabía eso.

No tengo muchos recuerdos de mi infancia, quizás existe alguna razón coherente, pero no lo recuerdo. Sólo recuerdo que en 5to grado de primaria gané un concurso de ortografía (incluso gané a las de 6to grado), quizás porque mi papá nos levantaba a las 6 de la mañana y nos dictaba palabras y la que no escribieramos bien, había que repetirla N veces. Gané el concurso y fui calificada a competir con otros colegios. Lamentablemente de ahí no pasó el triunfo, porque un día antes de la competición, una mala tía mía, a quien odio desde entonces, me "aconsejó" que escribiera todas las palabras con mayúsculas (y yo pavasa le creí).

En 6to grado de primaria, en la clausura, salí en primer puesto. A nadie le parecía extraño, puesto que todos los años se había venido repitiendo la misma historia. Además mi hermana mayor, también había sacado el primer puesto siempre. Así que venía de familia. En primaria creo (al menos antes) que las exigencias no eran muy fuertes, así que el colegio resultaba demasiado fácil para mí.

Luego llegó la secundaria. Y a decir verdad me siguió pareciendo fácil. El primer bimestre del 1er año de secundaria, salí, como siempre, en primer lugar. Pero en el segundo bimestre sucedió algo que me hizo reflexionar mucho. Yo le había prestado mi cuaderno de educación cívica a una compañera de mi salón porque había faltado. Y mi compañerita no me trajo mi cuaderno al día siguiente. Y ese día hicieron revisión de cuadernos. Y la miss, que no me conocía ni tampoco conocía a mi hermana, obviamente pensó que yo le decía que lo había prestado porque probablemente no había hecho las tareas o qué se yo. El hecho está que por no presentar ese bendito cuaderno, me puso 13 en Cívica. 13. Yo JAMAS había sacado un 13. Todas mis notas eran por encima de 15 (tenía 15 en algunos bimestres de educación física porque obviamente no nací dotada para los deportes). Esa nota hizo que en ese bimestre yo no saliera primer puesto. Salí en 6t0 puesto, lo cual para mí no pasaba de una "anécdota". Pero por alguna razón, yo no recuerdo cómo ni quien se los contó, mi famila, sobretodo algunas tías, me preguntaron contrariadísimas, por qué no había obtenido el primer lugar. ¿Qué pasó?, me decían. No había pasado nada, es más, por qué tenían que meterse en eso? Acaso era taaan importante?? No me habían jalado de año ni tenía que llevar algún curso. Simplemente no había salido la número 1.
Me llegó. Me llegó altamente que yo tuviera, a mi corta edad, estar preocupandome de algo tan banal como si salí primera o segunda. Ni hablar, le dije a mi padre, no pienso salir en primer lugar. No voy a hacer absolutamente nada para que eso suceda, asi que no esperes que me den premio de excelencia (que si le habían dado a mi hermana).

Y eso hice. Jamás estuve preocupada por las notas que sacaba, jamás fui una chancona (tenía una compañera que LLORABA cuando no se sacaba la nota más alta y que se mataba estudiando y estudiando y ni aún así). Yo no. Debo decir que en aquellos tiempos tenía una super memoria y una habilidad casi extraordinaria para armar una exposición en 5 minutos. Las chicas que me conocen de aquellas épocas pueden dar fe de que así era. Nunca me jalaron en nada. Mi único jalado fue un 07 en mecanografía porque me tocó una máquina de escribir que no funcionaba la s. Fue la única vez. Me llegaba hasta cierto punto ser la "diferente" del grupo, puesto que mientras todas sumaban puntos a ver cuánto tenñian que sacarse en el examen para no dar susti, yo había ya aprobado el año en el 3er bimestre. Así era yo.

Al final, resumiendo, sali en el 3er puesto de toda la promoción, (mi amiga la chancona creo que salió primera o segunda no recuerdo), 1er puesto de mi salón, y la verdad que eso no te sirve de nada después.

En la universidad (se me ocurrió estudiar medicina) las cosas fueron parecidas. Ingresé por la pre, a la primera (a la USMP) y desde el primer año destaqué. No era chancona pero me gustaba leer (en esas épocas retenía todo lo que leía) y confrontaba lo que me decían con los libros. Me gané algunos apodos en la universidad por esa razón, uno de ellos fue "nº 1".

Mis primeros años me encantaron y estudiaba bastante sin ser una chancona empedernida. Me fue bien, y al final de la carrera salí (nuevamente) en el primer puesto, y al dar mi examen de grado (a pesar de que yo decía que lo había dado mal y que no sabía nada de nada), saqué la nota más alta.

Al postular a la residencia, también sucedió lo mismo. La nota más alta en el examen fue la mía. Conclusión: soy buena dando exámenes. Aunque ser la número uno o dos o tres o veinte no marca una diferencia.

¿A qué viene todo este recuento sin sentido alguno? A que a pesar de que no me esforzaba demasiado en serlo, siempre obtenía los mejores puestos, notas altas y sin mucho esfuerzo (supongo que era inteligente). Pero el lado malo del asunto es que no aprendí a manejar un fracaso. Porque todo en mi vida habían sido éxitos. Y yo nunca había experimentado ningún fracaso académico. Y eso, aunque no lo crean, cuesta aprender de grande.

Me dice mi familia que yo soy medio perfeccionista. Yo no creo que sea así pero eso me han dicho. Cuando yo opero a alguien y no me queda absolutamente 100% excelente, me deprimo. Siento que soy un fracaso, que mi vida no tiene sentido. Me siento realmente mal. Claro que después, al día siguiente, me doy cuenta de que no es así, de que la cirugía salió bien, que el paciente evoluciona muy bien y que todos contentos. Pero eso me sucede. Y me raya. Y me revienta ser así.

Ahora que tomé una decisión muy personal, de dejar uno de mis trabajos y dedicarme un poco más de tiempo a mi hijo, sé que estoy sacrificando gran parte de mi desarrollo profesional. Definitivamente no es lo mismo pasarte toooodo el día operando y no tener que preocuparte de llegar a una hora específica para bañar a tu hijo o para que al menos te vea antes de que se duerma. No es lo mismo y eso es algo que a mí a veces me da pena. Pero por otro lado, no es lo mismo, ver como crece tu hijo y perderte tantos momentos lindos porque estás creciendo profesionalmente. Creo que es un balance muy difícil de hacer y en mi caso creo que yo he tirado mi balanza definitivamente hacia mi lado de madre. Y también de esposa, porque la gran mayoria de mujeres exitosas profesionalmente no lo son en su vida familiar. Debe ser imposible lllevar ambas cosas (trabajo y familia) super bien equilibradas, aunque algunas si pueden hacerlo porque son más organizadas quizás. En mi caso, yo sé que he "perdido" profesionalmente pero creo que he ganado más. Madre es madre. No hay duda.

¿Y esto qué tiene que ver? La verdad, es que a veces me pregunto ¿por qué muchas personas, muchos padres, quieren a toda costa que sus hijos sean casi genios? No me considero una genio, pero si creo haber sido bastante inteligente en mis años mozos (el Alzheimer temprano que padezco ya ha acabado con mi IQ). Veo muchas amigas con niños pequeños, que matriculan en todo a sus hijos, y que les enseñan a leer a sus niños de 2 años y que aprendan inglés, alemán, francés y mueren de la emoción si sus hijos nadan y bucean al mes de nacidos. Obviamente todos los padres nos sentimos orgullosisimos de nuestros hijos y sus pequeños logros. O sea, mi hijo tiene 5 años y yo muero de la emoción cuando lo veo que avanza a su ritmo en su clase de natación (pero avanza!). Y cuando ¡por fin! pudo pronunciar la "s" casi me da infarto. Pero esos son logros que todos tienen a diferentes etapas de sus vidas, y todos nos sentimos orgullosos de ellos. Pero hay madres y padres que ya rayan con lo patológico. Todo lo que hacen sus crios es fenomenal. Y si caminó antes que el vecino o si habló antes que el primo, ya son casi genios. Y cuando conversas con ellos (con esos padres), toda la conversación gira en torno a "mi hijo ya sabe leer/caminar/ montar bicicleta" y "recién va a cumplir 1 añito!" y "la profesora me ha dicho que está suuuuper adelantado", y frases similares. Creo a veces que esos padres sueñan con que sus hijos sean casi genios y se sentirían felices si ingresan a la universidad a los 10 años.
Contrariamente a lo que algunos piensen, yo ni busco algo así ni tampoco me gustaría. Yo quiero que mi hijo sea normal. No me gustaría que sea un vago ni que tuviera problemas de aprendizaje. pero no quisiera un genio ni un primer puesto. Que sea un niño normal, que lo jalen alguna vez, que tenga que dar sustis o que al menos se preocupe a fin de año de los exámenes finales. Que entienda que lo que importa es que seas responsable, que aprendas y no en qué número del ranking estás.

Ya ven, si me pagaran por escribir webadas, con este post sería multimillonaria.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Enrumbándonos de nuevo

No, no estoy hablando de "Rumba" (aunque ahora que lo pienso, la idea no es mala. Pero bueno, sigamos...)

Hace muuuuuuuucho tiempo que no escribo. Ya me lo había "reclamado" mi amiga Patty y en cierta forma yo extrañaba escribir. Lo malo es que siempre me asaltaba el impulso de escribir en los momentos menos adecuados. Porque ponerse a bloggear mientras uno está manejando en hora punta no es la voz. Pero justo ahí, donde mi mente debería estar concentrada en otras cosas, es que se me ocurre temas para escribir. Pero al llegar a mi casa, luego de jugar, bañar y hacer dormir a mi (ya no tan) enano, yo usualmente caigo rendida y me duermo también. Y es que me he estado despertando a las 5:30 am para ir al gym (gracias a mi amiga Carlita, porque sin ella no tendría la fuerza de voluntad necesaria), y bueno, yo que soy noctámbula, me cuesta mucho (BTW, hace poco leí por ahí que las personas "inteligentes" son más noctámbulas y fui feliz, jajaja).

Anyway, me estoy yendo por las ramas. Hoy he querido no dejar que estemos 2011 para actualizar mi blog.
Hace poco cumpli 6 años de casada. Y no tuvimos mejor suerte que pasarla en un retiro matrimonial. Debo confesar que fue una experiencia muy linda, altamente recomendable, y que te hace darte cuenta que a veces la rutina te va alejando sin querer de la persona que juraste amar hasta que la muerte los separe. Y bueno en este retiro, descubrí, que mi adicción al internet no es un caso perdido. O sea, hasta hace poco, yo ME MORIA si no me conectaba at least, 1 vez al día. Ahora aguanto todo un fin de semana sin estar pegadaza a mi PC. Esto es bueno, porque ahora ya no me estreso y vivo más tranquila. Claro, hace muuucho tiempo que dejé la granja...
A mi esposito también le hizo bien el retiro, porque descubrió que puede vivir si su periódico y sin TV. Ambos nos hemos "desconectado" de algunas de nuestras adicciones.

Haciendo un recuento de lo que ha sido este año 2010 para mí. Quizás lo más importante ha sido que dejé de trabajar en el Hospital (en Julio pedí licencia por 1 año), lo cual me ha dado más tiempo para mi hijo. Ahora casi todos los días lo despierto, en época de colegio lo alistaba, lo despedía cuando llegaba la movilidad. Y esa experiencia tan simple, tan sencilla, es algo que me invade profundamente de alegría. Ver cómo mi hijo se deshace en besos despidiéndose, es algo realmente emocionante. Y me pongo a pensar: ¿Por qué esperé tanto tiempo??? Si es maravilloso despedir a tu hijo y no tener que irte al trabajo cuando el aún duerme...

Otra de las cosas que disfruto ahora es el poder llevarlo a alguna actividad por las tardes. Ya sea al parquecito de por mi casa o a su clase de música, me fascina compartir con él, porque me saca de cuadro sus preguntas, sus respuestas, su razonamiento. Y aunque estuvo un poco inmanejable en los últimos meses, un poco histérico, con la ayuda de una sicóloga, que nos orientó en cómo manejar ciertas rabietas, la cosa ha mejorado mucho. Definitivamente que el ser hijo único tiene sus bemoles, pero esa es una decisión que tomamos con mi esposo, y aunque a algunos les parezca casi casi un crimen, cada uno sabe sus limitaciones, sus deseos y eso es algo que todos, TODOS deberían respetar y no tratarte como si fueras una arpía por no darle un hermanito. El nunca me ha pedido un hermanito ni hermanita, estamos muy bien así. Y aunque cuando veo un bebé recién nacido como mi último sobri, Gabrielito, me entra una añoranza y digo, "ay que liiiiindo", ese sentimiento se me pasa rápido y sigo pensando que en NUESTRO caso, es lo mejor. Creo que uno debe traer hios al mundo porque realmente así lo desea y no sólo para darle un compañero al hijo que ya tiene. Así que ya saben, si me ven, no me j...... con el tema de "¿y el otro para cuando?".

El otro día conversaba con una amiga, "chibola" pero muy madura, sobre nuestras carreras, nuestras metas, nuestras prioridades. Yo definitivamente tengo como prioridad a mi familia, en especial a mi hijo. Y no es que no me guste o no me importe mi profesión, pero siento que no me serviría de nada, absolutamente de nada, ser la top top en mi carrera y estar divorciada o haberme perdido el crecimiento de mi hijo. Aún sigo trabajando y a veces muy fuerte, pero trato en lo posible de no ocupar mis fines de semana para pasarlo en familia. No hay nada que me haga más feliz que eso. Y aunque estoy segurisima que de haber seguido soltera y sin hijo estaría probablemente en otras latitudes, tener a mi Sebas es lo mejor que me puede haber pasado.

Pero el 2010 no ha sido un año totalmente bueno. También ha tenido sus tropiezos. El más grande, quizás haya sido practicamente estafada por una persona a quien yo consideraba de mucha confianza. Es terrible ver coómo algunas personas simplemente se transforman cuando ven dinero. Y se olvidan de que en sus peores épocas uno los ayudó a que no se hundieran. Pero, así es la vida, y aunque ese tema me ha costado ($$), lo bueno de todo esto es decubrir quien era realmente esa persona. Ni modo, no siempre las cosas salen como uno las imagina.

Y también algunos proyectos se han quedado dormidos todo el año. ¿por qué? Porque soy floja. Sí, debo reconocer que me da flojera muchas cosas, y además muchas veces "pierdo el tiempo" en otras cosas. Mi depa se quedó a la mitad del remodelado (se suponía que en setiembre terminaba y ya estamos casi 2011 y nada). Quisiera deshacerme de un montón de cosas pero para eso necesito tiempo y alguien que me ayude. Porque mi esposito será lindo, noble, lo máximo. Pero trabaja demasiado. DEMASIADO. Y a pesar de que le he dicho que trabaje un poquito menos, él ama su trabajo, le gusta mucho ayudar a sus pacientes, y no los quiere abandonar. Esperemos que este 2011 ¡por fin! pueda tomar la decisión de quedarse sólo con 2 trabajos.

¿Qué quiero hacer para el 2011? La verdad, no sé. ni siquiera lo he pensado aún. Supongo que terminar un proyecto dormido, seguir pasando mas tiempo con mi hijo. No sé aún si volveré al Hospital. La verdad, a pesar de que es un bonito lugar de trabajo, nada se compara al hecho de ver a mi hijo TODOS los días. Nada.

Y aunque en esta Navidad me he quedado recontra misiasa por haber gastado 10 veces más lo que debía, creo que el dinero no es lo más importante. No tendré un carrazo del año, pero tengo uno que rueda y me lleva a donde quiero. No tendré una casota en el lugar más exclusivo de Lima, pero tengo un depa (desordenadísmo, pero mío). No podré viajar a Europa todos los años, pero al menos puedo irme al norte una vez al año. Lo más importante es que estamos saludables. Y Dios quiera que sigamos así.

Bueno, sólo me queda decirles a todos: FELIZ AÑO 2011!!!!!


martes, 14 de septiembre de 2010

Empezando a ponerse RAAAAAAGIA

Una de las cosas que más me gusta de mi estado actual (léase medio desempleada - por si nunca me has leído, hace 2 meses dejé uno de mis trabajos, que me encantaba pero me consumía mucho tiempo, tiempo que le restaba a mi familia) es que POR FIN! pertenezco a ese grupo de mujeres a las cuales antes les tenía envidia.
Y sí pues, antes, cuando salía apurada, a medio maquillar, con tacos, cada vez más temprano (porque si no cruzas las encalada con primavera antes de las 7:15am, no la haces), siempre me cruzaba con mujeres que lucían felices, que regresaban a esa hora a sus casas, vestidas cómodamente en ropa deportiva, con su botellita de agua en la mano y su toallita en la otra. Ellas, llegaban del gym, ya habían hecho su rutina matutina, y se dirigían a su casa, recién a darse una ducha, y, en algunos casos a alistarse para ir a trabajar, pues sus trabajos probablemente empezaban alrededor de las 9 de la mañana (y no como el mío que empezaba a las 7:45am). Debo confesar que las odiaba en silencio, por tener tiempo para ellas, porque a pesar de que no estaban maquilladas ni vestidas elegantemente, se veían BIEN.
Pues ahora, damas y caballeros, yo soy una de ellas. JOJOLETE. Sí, me levanto tempranito, aún de noche (cuesta, pero vale la pena), a las 5:30am, y me voy al gym, a hacer spinning. A pesar de que mi rodilla está media fregada, hacer spinning no me molesta. Y debo decir orgullosamente que en una semana he podido acostumbrarme al ritmo del pedaleo, del pararse y sentarse, y ya no termino con las piernas que se me doblan (como el primer día que no podía caminar.)
Y esto lo he logrado sólo porque mi actual trabajo empieza (la mayoria de días) alrededor de las 9-9:30 am. Qué felicidad!. Lo más lindo no es que estoy ejercitándome para estar más saludable (porque cuando cruzas la barrera de los 30 ya los males empiezan a aparecer), lo más lindo no es que, combinado con la restricción de alimentos de alto contenido calórico que he empezado desde ayer(shhh, si digo dieta no la cumplo, así que lo llamaré restricción), hará que me vea mejor en traje de baño (en un mes estaré en Zorritos-Tumbes, así que era un MUST este asunto -Jojolete otra vez).
No señores, lo más hermoso de todo es que casi todos los días estoy presente cuando mi hijo se va al colegio y se despide de mi con un abrazo enooooooooooorme y un besote, y está feliz, porque mamita está más tiempo en casa. Antes, muchas de las veces me iba cuando aún estaba dormido, y se me partía el alma saber que cuando despertara yo no estaría ahí. Ahora si estoy. Esa es la mejor parte de estar medio desempleada.