jueves, 20 de mayo de 2010

Mujer vs. mujer

Ninguna de mis congéneres podrá tal vez desmentirme. Por lo menos en alguna vez en su vida se deben haber topado con otra congénere (quien erróneamente las considera "competencia") que habrá hecho cosas sólo para JO*ERLES la vida.
Yo recuerdo el caso de un muchacha, de mi edad, quien en aquellas épocas era residente del Hospital en donde fui yo a rotar. Ella era la única muer, por lo tanto, creo yo que se sentía mimaa por tooodos lo médicos. Yo llegué y tal vez sintió que "invadía" su territorio. Y la verdad se portó remal. Se supone que cuando uno llega a un lugar que no conoces (peor s otr pais) probablemente estés un poco perdida sobretodo al comienzo. Pero lo más lógico es que uno lo reciba cordialmente. Yo también he recibido médicos residentes de otro país y en lugar de tratarlas con indiferencia, al contrario, me he hecho su amiga, porque sé que no tienen familia ni amigos cuando recién llegan, y al final nuestra amistad ha sido muy linda y perdurable. Pero esta muchacha, no. Obviamente yo entiendo que estaba preocupada por su chamba, que no tenía tiempo, etc, pero la forma en cómo me trataba, cómo se dirigía a mi, cómo deliberadamente me ignoraba, era, sinceramente, para matarse de risa. A mi me hubiera gustado tener una partner, para salir, para coversar cosas de chicas, etc, pero no la tuve, en realidad hasta parecía que mi presencia le incomodaba.
Años después de eso, cuando ella estuvo rotando en otro hospital fuera de su país, me escribió un mail pidiéndome disculpas, porque reconocía que no se había portado bien conmigo, que ahora que etaba fuera entendía muchas cosas, que pudimos haber sido amigas. Es cierto, pudimos haberlo sido, pero por una cojude, no lo fuimos.
Algo similr me ha ocurrido ahora, cuando una mujer que se cree dueña del negocio, intenta por todos los medios cerrarme el acceso a un evento, cuando yo tengo ya la autorización del director para ingresar (y es que no voy a asistir a todo el evento, sino que por motivos de apoyo a algunos colegas (y para saludar a otros) he tenido que pasar un par de veces por ahí).
AY las mujeres....

jueves, 6 de mayo de 2010

Ti ti tiiiiiiii

Todos los días cuando salgo a trabajar, pienso que debería escribir un post sobre el tráfico. Y todos los días por uno u otro motivo, no lo hago.
Pero hoy, decidí que lo haría. Y lo haré.
El tráfico en Lima se ha vuelto insoportable. Eso lo sé yo, lo sabes tú, lo saben todos. Lo peor de todo no es que ahora nos demoramos una eternidad en llegar y forzosamente debemos levantarnos cada vez más temprano para llegar a tiempo al trabajo. Lo peor es lo que esta cantidad ininmaginable de autos que salen casi todos a la misma hora puede hacerle a nuestras vidas.
Usualmente qué sucede? Uno sale apurado/con las justas de su casa, para poder llegar a tiempo. Y nos encontramos con miles de miles iguales a nosotros. Y otros miles de miles "vivos", que mientras todos hacen su colita de a uno en una vía doble sentido, se meten en contra y causan un caos porque lo siguen otros 10 vivos más y se arma el despelote.
Esos mismos vivos forman hasta 4 filas para voltear en una calle que sólo admite 2 filas. Esos mismos vivos no dejan un espacio libre para que puedan cruzar los que están en la calla transversal mientras nuestra calle está atorada, o peor aún, se meten en el espacio que algún no- vivo dejó para que pasaran los autos.
Esos vivos me dan pena.
Ahora que todas las calles están rotas, que todo tiene señales de desvios, que han abierto zanjas por todo lado (alguie que me diga para qué por favor) las cosas se ponen aún peor. Uno puede ver la desesperación de algunos conductores y me imagino lo alterados que llegaran a sus trabajos. Asi, ¿cómo va a producir adecuadamente?
Literalmente ir de mi casa (Surco, UPC) hasta mi trabajo (Miraflores, HCFAP) es un verdadero suplicio. He adoptado rutas por callecitas que ni sabia que existían, porque todo esta roto. Hoy me demoré media hora entre Las Artes y Guardia Civil.
Pero yo ya no me estreso. SImplemente me relajo. Pongo musica alegre y disfruto. Hasta bailo (con tanto tiempo atascada, uno puede bailar), canto, y hablo conmigo misma (si, si, puede ser locura, pero, es cierto, hablo conmigo misma en voz alta).
Y bueno, me pregunto si cuando voy por todas esas callecitas, sorteando conductores vivos, entre tantos autitos, no será que alguno de uds está a mi lado? A lo mejor algun twitttero o alguno de mis amigos FB es quien me estaba tocando bocina como loco el día de hoy (pero no podía volar sobre los autos, mijo)
Y eso me lleva a pensar en que debería publicar las placas de los autos "vivos". Mejor aún las fotos. A ver si así respetan un poquito más al resto.

jueves, 8 de abril de 2010

Noctámbula

Definitivamente trabajo mejor de noche. No sé, tengo mayor tranquilidad, mi hijo duerme, nadie me jo....
Siempre he creido que mi bioritmo está medio alterado. Por que de día tengo sueño y de noche podría quedarme despierta sin problemas, si es que encuentro algo que me atrape. De día nada es más difícil.
Recuerdo que cuando era más joven, me era más fácil quedarme despierta y estar al día siguiente como si nada. Ahora si me quedo despierta mucho rato, al día siguiente funciono en piloto automático.
Claro que cuando uno es doctora, y encima opera, la cosa cambia. Ahí si no hay porqué probarle al mundo que una puede sobrevivir el día post-insomnio. Ahí la cosa cambia (que no se asusten mis pacientitos) pues existe una gran responsabilidad y lo mejor es estar bien descansados, bien relax.
Pero yo no soy sólo doctora. También soy blogger (y me gusta bloguear) y ahora también twitteo. Claro, soy novatísima en estos menesteres, pero ME APASIONA esto de las redes sociales y esas cosas. Y siempre me ha gustado aprender cosas. Y ahora estoy con este asunto que me hace run-run y que mi socio quisiera que me hiciera run-run a las horas adecuadas, pero ¿como hacemos? si a mi se me prende el foco en las madrugadas (y él se ha mudado reciencito no más y aún no tiene speedy ni telmex ni nada que se le parezca).
Y soy DEMASIADO floja para ponerme a desarrollar las ideas si nadie me escucha, o sea se me ocurre algo y yo tengo que decirlo, porque sino la idea asi como llegó, se irá. Y yo seré demasiado floja para apuntarla o para darle vuelta o para desarrollarla aún más. Mi naturaleza de Robbie Rotten (si no sabes quien es Robbie Rotten, es porque no tienes hijos pequeños) me dice que "mañana si me acuerdo de todo" cuando sé perfectamente que no me acordaré, que las ideas volverá a mí sólo en horario nocturo, cuando las lechuzas canten y salgan los murciélagos (si, por mi casa hay murciélagos).
Y bueno, se me ocurrió que si escribo, tal vez mañana me acuerde y pueda (por fin!) conversar con mi(s) socio(s) y ponernos de acuerdo en muchas cosas.
Creo que no les he contado, no? pero he formado una empresa, que se va a dedicar no a temas médicos, sino más bien a temas de comunicación, social media, web 2.0. Hacer empresa cuesta en el Perú. Y cuesta caro. Sobretodo si recién empiezas te das cuenta que no es fácil, que tienes que pagar un montón de cosas y hacer mucho papeleo. Pero ahí vamos, pa'lante.
Mi empresa se llama Dot Solutions y aunque aún está en período de implementación, quería contarles sobre ella. Nacimos para dar soluciones informáticas, de comunicación, servicios web, posicionamiento, y social media. Nacimos a raíz de una gran idea que venia rondando en mi cabeza por muuuucho tiempo (por eso había creado ya el blog de Pregúntale a la Doctora) y que, cuando se la conté a mi socio, le pareció super interesante y nos pusimos a desarrollar, primero mi idea, y de ahí salió otra y otra y otra, hasta que decidimos formar nuestra empresa, para que así como mi idea encontró quienes nos apoyaran a desarrollarla, nosotros pudieramos ayudar a otras personas a desarrollar sus ideas, a plasmarlas en páginas web, en redes sociales.
Yo no soy una experta en esto pero tengo a mi lado gente que si lo es. Yo soy una usuaria común (quizás algo más que común) que simplemente piensa que no podemos quedarnos atrás. Si bien mi generación no nació con la web, no hay excusas para no ir con ella, a su ritmo, aprendiendo cosas en el camino.
Debo agradecer a mi esposo que siempre me apoya (aunque no entiende ni un carajo de lo que estoy haciendo y ni siquiera tiene una cuenta en facebook), a mi socio, que creyó en mí y en mi sueño desde la primera vez que se lo dije (aunque a decir verdad mi sueño aún no está listo, pero poco a poco, gracias a mis otros colaboradores, está tomando forma. Y si no está listo es enteramente culpa mía, pues no me doy el tiempo necesario para acabar con el proyecto) y debo agradecer a todos mis amigos/as bloggers, a mis seguidores y a quienes sigo, porque aunque no lo crean, aprendo mucho mucho de todos uds.
Lo mejor de todo es que esto me hace FELIZ.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Sad

Hoy no pensé que estaría triste. Pero una noticia (que yo ya la sospechaba) hizo que de pronto, me pusiera así. Tal vez no era motivo suficiente, porque en realidad es una banalidad. Pero a veces, una quisiera creer que esas banalidades lo son todo, quisiera aferrarse a algo, que aunque sabes que no pues, no es, te permitiría levantarte con mejor ánimo.
Estoy segura que mañana será otro día, estoy segura que volverá mi lado consciente y volveré a bajar a la tierra. Y la vida seguirá y yo estaré bien, porque siempre estoy bien, aunque a veces me deprima un poco.
Debo aprender a no confiar demasiado, debo aprender a no creer en todo lo que me dicen, debo aprender a no dar a manos llenas. Debo aprender muchas cosas más, y en serio ya debería haber aprendido, pero la vida es así, no siempre se gana, aunque tampoco se pierda.
Estoy segura que lo que he escrito aquí no tiene sentido para muchos, pero para mí sí y eso es lo que realmente importa. Porque es mi blog y escribo porque necesito desahogarme. Porque no tengo a James para desahogarme con él. Porque en serio, mis paltas son tan ridículas cuando las cuento que no vale la pena contarlas. Sólo quería sacarme la tristeza y escribiendo es una forma de hacerlo.
Tengo un hijo maravilloso, que me da muchas alegrías (y también dolores de cabeza), al que amo con locura, y que me ama con locura. Tengo un esposo imperfecto pero al que amo porque es bueno (muy bueno a veces). Tengo a mis padres sanos, a mi familia sana. ¿Qué más podría pedir? No hay razón para sentirse triste, lo sé, pero me he sentido así todo el día. Me he sentido tonta (por no decir otra cosa), absurdamente tonta. Y sentirse así es feo.
Pero, pero, pero, tal vez sea mejor así. Así no crecen las expectativas de algo condenado al fracaso. Es mejor que te digan en tu cara pelada: no, no va. Aunque me hubiera gustado que antes de venderme la idea, me hubieran dicho la verdad, las cosas super claras. O tal vez, yo enceguecida por una idea genial, no quise darme cuenta de lo que ya sabía, ya presentía.
Fin de un proyecto, que en teoría era genial, pero que no pues, no lo era. Lo triste es que me ha costado. Tiempo y dinero. Tiempo que pude haber pasado con mi hijo, terminando de decorar sus huevos de pascua. Dinero, que si bien no es mucho, se hubiera podido utilizar no sé, en irme a la peluquería por último. Anyway, a lo hecho pecho. Algo bueno saldrá de todo esto, el proyecto puede modificarse, cambiarse, re-ingeniarse. Y de todas formas, el proceso fue divertido. Aunque al final no haya resultado como se planeó (o como yo lo había alucinado).
Anyway, vuelta a la página, volver a empezar. Y no ser tan confiada esta vez.

jueves, 25 de marzo de 2010

4 años maravillosos

Hace exactamente 4 años, una sábana verde, de esas que usamos en sala de operaciones, no me dejaba ver lo que me estaban haciendo. Yo sólo podía ver hacia el techo, donde veía la scialítica (luz que se usa en sala de operaciones) y trataba de ver en ella el reflejo de mi doctor, que en ese momento, me hacía una cesárea. Mi parto se había adelantado, debido a una pre-eclampsia, y bueno, ahora me tocaba a mí estar tendida en la camilla de sala de operaciones.
Como no veía nada, me iba imaginando todos los pasos que debería estar siguiendo mi doctor. No me dolía nada, pero si sentía cómo el doctor realizaba las maniobras que terminarían por sacar a mi Sebastian de donde plácidamente había estado por los últimos 8 meses. Ya casi al final, el doctor y su asistente, hicieron presión y sentí una sensación cómo que algo salía de mí. Era el momento más tenso, yo escuchaba como el doctor hablaba "circular doble" (refierendose al cordón umbilical enrollado en el cuello) y yo sabía que mi bebé ya había salido. Me concentré al 100% pues quería escuchar su llanto, y muy quedito, escuché un llanto, casi imperceptible, parecía un gatito. Segundos después el llanto se escuchó más fuerte, y en ese momento me volvió la vida al cuerpo: había nacido mi niño. Sabía que el pediatra se lo llevaría primero a hacerle una revisión completa y yo trataba de escuchar a ver si decían algo, a ver si todo estaba ok. Y lloraba, las lágrimas me caían hacia las orejas (yo estaba echada), lloraba como estoy llorando ahora, de felicidad. Me había convertido en madre, de una criaturita tan hermosa, a la que me trajeron algunos minutos después y yo sólo pude darle un beso en la frente antes que se lo llevaran. Lo que siguió después no lo recuerdo mucho, sólo daba gracias a Dios porque todo había salido bien, porque el bebé estaba bien, porque era feliz.
Unas horas después, ya en mi cuarto, me lo trajeron. Tan chiquito, tan dormidito, tan frágil, tan hermoso. Lo amaba. Desde que era un frejolito latiendo en la primera ecografía. Lo amé. Y no puedo creer cómo una persona puede amar sin límites, sin esperar nada, absolutamente nada a cambio. Ese es el verdadero amor. Y ese amor es el que nos llena de felicidad.
Es increible ver que estos laaaaargos 4 años (que ahora me parecen tan cortos) mi pequeño bebé se haya transformado en un niño hermoso, inteligente, gracioso, cariñosisimo. Lo veo dormidito, como hace 4 años, pero enorme ahora, ya la cama no le queda grande. Lo veo dormido y en paz y le pido a Dios que me permita verlo crecer, sano y fuerte y sobre todo feliz. Lo veo dormido y quisiera nunca equivocarme como madre, quisera tomar las decisiones correctas, quisera tantas cosas para él, pues es lo primero en lo que pienso cada mañana al despertarme y lo último en que pienso antes de ir a dormir. Y lo que me despierta (a veces no más, mi hijito es lo máximo) mientras estoy durmiendo y me dice: "Mami, ven aquí conmigo".
¿Cómo negarme?

martes, 23 de marzo de 2010

¿Metatar...que????

Los que me conocen lo suficiente, saben, que aunque provengo de una familia llena de médicos (mi papá, mi hermano, mi esposo y yo somos traumatólogos), la verdad es que no me gustaría que mi único hijo (sí, sólo voy a tener uno y eso nos hace felices) también siga nuestros pasos.
¿Por qué?????????? Por muchas razones, que no me voy a poner a enumerar en este momento, pero principalmente porque el ser médico, aunque es una profesión muy linda, como te "encasilla" sólo para eso. Y además porque creo que a nosotros los médicos nos "crían" (la universidad, los hospitales, etc) como si nosotros fuéramos los máximo, casi dioses, y la realidad es que la medicina es una profesión como cualquier otra. No porque uno sea médico está en un "status" superior. Aunque muchos si se vean asi.
Anyway, mi enano de casi casi 4 años ayer me sorprendió muchísimo, pues comenzó a repetir palabras como: metatarsiano, cúbito, húmero, tibia, peroné..... Antes de dormirse. Dicen que en la etapa en la que los niños duermen, "recuerdan" lo realizado en el día y durmiendo lo internalizan. Que yo recuerde nunca le he enseñado esas cosas (los nombres de los huesos del cuerpo) a mi hijo y no creo que mi esposo se los haya enseñado tampoco. ¿En el nido? ¿en el nido enseñan sobre los huesos del cuerpo????? Yo los aprendí en primaria. ¿Metatarsianos? ¿esos huesos enseñan en el nido?
A lo mejor mi hijo resulta siendo médico. Y aunque a mi no me gustaría, ya le tocará a él decidir en su debido tiempo.
Por lo pronto, sigo llenandome de alegría al ver sus pequeños (o grandes) logros.

sábado, 20 de marzo de 2010

Pequeños logros, grandes alegrías

Creo que todas las madres (y padres) nos sentimos igual. Cuando vemos que nuestros hijos logran algo (aunque se trate de algo tan sencillo como armar un rompecabezas), nos invade una sensación de bienestar y felicidad

De pronto, aquel bebé que dependía enteramente de mí, es una personita que ha aprendido muchísimo en sus pocos años de vida. Va al baño sólo, se lava las manos sólo, come sólo, se viste (casi) sólo, prende la TV y pone su canal él sólo, escoge su ropa sólo, y muchas otras cosas más que hacen que me sienta feliz porque veo como se convierte en un ser independiente, aunque con algo de nostalgia porque cómo no añorar cuando era mi bebé, cuando se dejaba cargar todo el tiempo, cuando se dormía en mis brazos.

A veces los logros de mi hijo son aún más significativos. Porque luchó mucho para conseguirlo. Y aunque muchos niños de su edad ya puedan hacerlo sin problemas, el hecho de que mi hijo ¡por fin! lo logre, es algo simplemente indescriptible. Hoy mi hijo me llenó de felicidad porque disfrutó su clase de natación, porque metió su cabeza dentro del agua (con sus lentes azules) y lo disfrutó. Realmente lo disfrutó. Fue feliz y yo más aún.

Muchas madres y padres adoran hablar de lo precoces que son sus hijos, de lo inteligentes, de lo bien estimulados que están. Creo que todos estamos orgullosos de nuestros hijos y obviamente inflamos el pecho si nuestro hijo sobresale en alguna cosa y cuando lo contamos nos sentimos lo máximo. Pero algunos padres ya exageran la nota. Practicamente toda su conversación es en torno a "mi hijo/a es el mejor en ......." (insertar aquí cualquier actividad). Conozco personas que realmente no tienen otro tema de conversación y que además de eso, dan la impresión de que sus hijos son casi casi la versión actual de Leonardo Da Vinci.

Y bueno, yo creo que todos los niños son hábiles en unas cosas y en otras no tanto. Por ejemplo, mi enano es muy hábil con los números, y en realción con los niños de su edad, sobresale. Pero por ejemplo, en cuanto al lenguaje, aún tiene algunas dificultades con algunos fonemas (habla como un loro pero aún no puede decir la f, la j y la s). Yo me emocioné hasta las lágrimas cuando mi hijo por primera vez pronunció correctamente: "mamita, te quiero muCHo".
Y aunque tiene ciertos problemas de lenguaje y también ciertos problemas para compartir (todo el mundo me dice que es porque es hijo único, pero que se le hace), uno se da cuenta de lo ingenioso que puede ser cuando enfrenta algún problema.

Escenario:
Un club de Ñana. Tendidos en el jardín (enorme) sobre una manta. Jugábamos a que la manta era nuestro barco pirata.

Sebas: "Nestuo barco es muy grandee..."
Yo: "Nu-es-tro"
Sebas: "Nesto barco es ....."
Yo: "Nu-es-tro"
Sebas: ................................................ "El barco de nosotros, es muy grande..."

Mi hijo está creciendo. En unos días más cumple 4 años! Y yo cumplo 4 años como mamá. Y soy feliz viéndolo crecer.